Oxitocina (OXT)

Oxitocina (OXT)
Debido a la gran tensión superficial que
se opone al movimiento de la leche en los
conductos pequeños, la presión negativa
que origina la succión hace que la luz de
los conductos se colapse obstruyendo el
vaciado de los alvéolos. La contracción de
las células mioepiteliales que envuelven los
alvéolos consigue con relativa facilidad
expulsar la leche hacia conductos de calibre
superior en los que la succión sí resulta
efectiva. Esta contracción depende de la
OXT.
Igual que la PRL, la OXT se libera en
respuesta al estímulo del pezón, bien por
succión o manipulación, pero la OXT se
puede liberar además por estímulos visuales,
sonoros o simplemente emocionales,
generalmente relacionados con el bebé.
Todos estos estímulos alcanzan por diferentes
vías los núcleos supraóptico y paraventricular
del hipotálamo, liberando OXT.
Desde allí llega a la mama a través de la
sangre y estimula receptores específicos de
las células mioepiteliales localizadas tanto
alrededor de los alvéolos como a lo largo
de los conductos, provocando la salida de
la leche del alvéolo y facilitando su desplazamiento
por los conductos hacia el
pezón. Este proceso se produce de forma
continuada durante la succión y consigue
volver a rellenar los conductos a medida
que van quedando vacíos.
La OXT guarda una relación peculiar
con el estrés. Por un lado se sabe que el
estrés y la ansiedad alteran el reflejo de
eyección de la OXT. Pero por otra parte se
ha comprobado una disminución en las
respuestas hormonales del estrés (ACTH,
cortisol y adrenalina) en las mujeres que
amamantan que parece estar mediada por
la OXT. También se ha responsabilizado
a la OXT del comportamiento maternal,
aunque los datos disponibles en este sentido
proceden sólo de animales.