PAPEL DEL VACIADO

PAPEL DEL VACIADO
EN LA LACTOGÉNESIS II
Varios trabajos demuestran que los
cambios de la lactogénesis ocurren igual y
en los mismos tiempos en las madres que
ofrecen el pecho desde el primer día como
en las que no inician la succión porque no
desean amamantar –pero no toman medicamentos para evitar la subida–. La percepción
de la subida y las variaciones en la
concentración de los marcadores bioquímicos
de la leche también son similares.
El vaciado forzado de las mamas utilizando
un sacaleches eléctrico antes del tercer
día, no sólo no aumentó el volumen de
leche producido sino que afectó negativamente
la duración de la lactancia en
madres con cesárea. Parece admitido que
el vaciado de la leche es necesario a partir
del momento que ocurre la subida de
leche, pero no está tan claro que lo sea
antes de ese momento.
Estas evidencias no contradicen la recomendación
de que se debe iniciar la lactancia
lo antes posible y amamantar con
frecuencia los primeros días, ya que de esta
forma se consigue un buen acoplamiento
boca-pecho, se corrigen los errores de posición
antes de que la succión sea realmente
efectiva, y se mejora el conocimiento
recíproco entre la madre y su hijo. De
hecho, la eficacia de estas normas se traduce
en mejores índices de lactancia, tanto
a corto como a largo plazo.
Además, quedan por explicar otros
hallazgos como el retraso en la lactogénesis
provocado por el estrés o por la administración
de líquidos en el segundo día.
Para ello se ha propuesto que aunque el
vaciado frecuente no sea necesario, sí podría
ser importante la eliminación de un factor
inhibidor local, presente en los alvéolos
antes del parto, que bloquearía la actuación
hormonal sobre las células mamarias.
Bastaría con vaciar tan sólo 5 o 10 cc de
calostro, para retirar este factor del alvéolo,
lo que exigiría algún episodio de succión
o expresión alveolar.
Hasta que se defina mejor la repercusión
de cada conducta, se debe continuar
alentando a las mujeres a iniciar la lactancia
lo antes posible y hacerlo de forma
frecuente durante los primeros días,
pero evitando que succionar o vaciar el
pecho se convierta en una urgencia que
pueda crear situaciones incómodas para la
madre en sus primeras experiencias de
amamantar
REGULACIÓN DEL VOLUMEN
DE LECHE PRODUCIDO
Una vez iniciada la producción abundante
de leche, el organismo de la madre
no tiene mecanismos para regular el volumen
que produce. La cantidad de leche
depende casi exclusivamente de la eficacia
de la succión. Una succión vigorosa por un
bebé grande consigue mayor producción
que si la succión es realizada por un bebé
adormilado o con poco interés. Y si la
mujer amamanta a gemelos producirá el
doble del volumen habitual.