Progesterona. Insulina. Corticoides

Progesterona. Insulina. Corticoides
La caída en los niveles de progesterona
tras el parto es necesaria para que el epitelio mamario inicie la producción de leche.
De hecho, la retención de fragmentos placentarios
que mantiene elevados los niveles
de progesterona provoca retraso de la
lactogénesis. Sin embargo, una vez iniciada
la lactancia, los tejidos mamarios pierden
los receptores para progesterona, que
ya no puede actuar de freno para la PRL
y la fabricación de leche.
Aunque con un papel menos relevante,
es necesaria la presencia de niveles adecuados
de insulina, corticoides, hormonas
tiroideas y factores de crecimiento, para el
correcto funcionamiento de la mama. De
hecho, las mujeres obesas, las que padecen
diabetes insulinodependiente o las que reciben
tratamiento con corticoides antes del
parto, presentan retrasos en la lactogénesis.
Se supone que los corticoides compiten
con la progesterona por los mismos
receptores en las células mamarias. Dosis
elevadas de corticoides a la madre antes
del parto pueden inducir el inicio precoz
pero menos eficaz de la lactogénesis, que
explica que las madres de muchos prematuros
tengan dificultades para conseguir
una buena producción de leche. Y en cuanto
a las obesas y diabéticas insulinodependientes,
los problemas dependerían de
la dificultad para el manejo de la glucosa,
necesaria para fabricar lactosa, que a
su vez juega un papel clave en el proceso
osmótico que atrae agua al interior de la
célula para que comience la producción
abundante de leche.